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Continuamente, como padres de familia, estamos probando distintas maneras de acercarnos y comunicarnos con nuestros hijos. En este artículo veremos cómo establecer ese canal de comunicación de un modo sencillo y claro.
Otro ejemplo son los padres que, en lugar de interesarse en conocer a sus hijos a través de sus tareas, se conforman con preguntar si ya la hicieron, a lo que ellos responden, invariablemente, que sí, aunque no la hayan hecho totalmente. He conocido padres sorprendidos cuando la escuela les informa que sus hijos no han hecho la tarea, y argumentan que creían que sí, porque eso les habían respondido sus hijos. Los niños, como los adultos, tienden a decir lo que les conviene, aunque tengan que deformar un poco la realidad, pues ya habían hecho una parte de la tarea pero no toda, y la pregunta del padre fue vaga y general. Por lo tanto, no confiemos demasiado en las palabras: todos deformamos la realidad; orientémonos hacia la acción constructiva. |